La Comisión Europea prepara una nueva directiva para mejorar las condiciones de los becarios y evitar que se disfracen puestos de trabajo como prácticas, que los Estados deberán incorporar a su derecho nacional como máximo en dos años desde su aprobación. Bruselas exigirá a las Administraciones que incrementen «los controles e inspecciones» para evitar que las compañías utilicen a los becarios como auténticos trabajadores. Para ello, exige a las autoridades que dispongan de personal y recursos técnicos suficientes para llevar a cabo estas inspecciones y que impongan sanciones a las empresas que incumplan las nuevas condiciones para los becarios que marca la directiva.

El Gobierno negoció con los sindicatos en la anterior legislatura un Estatuto del Becario para mejorar las condiciones de estos trabajadores en prácticas. Sin embargo, tras las elecciones, no llegó a ver la luz. Ahora tendrá que incorporar las nuevas exigencias de Europa.