En este contexto de enfriamiento de la economía, los costes laborales y la inseguridad jurídica en el ámbito social derivada de los permanentes y sorpresivos cambios legislativos y los anuncios para esta legislatura, constituyen la principal preocupación del ámbito empresarial y están siendo un freno para las inversiones. Algo que puede afectar al empleo.

La inversión extranjera, por ejemplo, cayó un 23,3% en los tres primeros trimestres de 2023 respecto al mismo periodo del año anterior.

CEOE insiste en la necesidad de contar con mayor seguridad jurídica, estabilidad regulatoria y predictibilidad para poder impulsar proyectos e inversiones que garanticen el mantenimiento y la creación de empleo.

Según los datos publicados, el primer mes del año finaliza con 231.250 cotizantes menos de media, la mayor caída desde 2020, generalizada en los distintos territorios y sectores, y 60.404 desempleados más. De ellos, el 70% son mujeres.

En el conjunto del Sistema, el Régimen de Autónomos cae en 16.949 personas en enero frente al crecimiento de 19.817 en términos interanuales, a pesar del hundimiento del Comercio, con 12.216 personas menos respecto al mismo mes del año anterior.