La formación desempeña un papel fundamental en el desarrollo profesional, permitiendo a los empleados mejorar sus habilidades. En el caso de aquellos que buscan empleo, la formación se convierte en una herramienta clave para potenciar su empleabilidad. Según la Guía del Mercado Laboral 2024 de HAYS, el 81% de las empresas enfrenta dificultades para encontrar perfiles cualificados, destacando así la importancia de contar con una sólida formación. Sin embargo, recientes datos del SEPE refleja que menos de un 10% de los desempleados de nuestro país atienden a cursos de formación para mejorar su empleabilidad.

Frente a esta realidad, el 35% de las empresas tiene la intención de invertir en programas de formación como prioridad para 2024, con el 25% enfocándose en el aumento de la competitividad como un objetivo estratégico. La formación se percibe cada vez más como un proceso continuo a lo largo de la carrera profesional de un empleado, buscando no solo el cumplimiento de responsabilidades laborales, sino también el desarrollo constante de conocimientos y competencias.