Más de la mitad de los encuestados declaran carecer de capacitación digital. Sin embargo, en muchos casos esto no quiere decir que tengan pocas o ninguna habilidad digital, sino que carecen de las adecuadas para desempeñar su trabajo. Comprender este matiz puede ayudar a desarrollar políticas para orientar mejor la formación e informar a los trabajadores sobre cómo identificar sus necesidades en este ámbito.

El perfil de trabajadores que reportan tener empleos con requisitos digitales altos o que cambian constantemente son, con frecuencia, hombres jóvenes que viven en áreas urbanas, tienen un alto nivel educativo, ocupaciones cualificadas en organizaciones grandes, una amplia experiencia y salarios altos.

Las mujeres, trabajadores de mayor edad, que sienten que no están cualificados para su trabajo y con menor nivel de educación tienen más probabilidades de participar en formaciones en competencias digitales. También aquellos con ocupaciones altamente cualificadas, particularmente aquellas con un uso intensivo de la tecnología digital. Aunque se trata de perfiles muy diferentes, coinciden en la autoconciencia de su necesidad de mejorar las habilidades digitales.

Otro hallazgo del análisis realizado es que los requisitos de competencias laborales son los principales impulsores de la participación en la formación en habilidades digitales. También lo son las organizaciones donde las necesidades de capacitación se revisan sistemáticamente y el miedo de los trabajadores a perder su puesto ante nuevos avances como la automatización y las nuevas tecnologías digitales.