La Formación Profesional (FP) se consolida como un motor de empleabilidad. Los graduados en Grado Medio o Grado Superior presentan tasas de empleo más altas, datos de paro más bajos y niveles de satisfacción más elevados, según un estudio elaborado por Fundación Universitaria San Pablo CEU y Randstad. Concretamente, la investigación revela que los jóvenes de 25 a 29 años con un título de FP presentan una tasa de empleo del 72,7%, lo que supone cinco puntos más que la media general para esa franja de edad y les sitúa más de 14 puntos por encima de la tasa de empleo de las personas con un nivel educativo bajo (58,4%).

Según ha explicado Valentín Bote, director del centro de estudios Randstad Research, durante la presentación de los resultados, España mantiene una tendencia muy clara de sobrecualificación. Es decir, hay muchos trabajadores con alta y baja cualificación, pero menos en un nivel de cualificación intermedia. Esto, ha señalado Bote durante la presentación de los resultados, contrasta con la oferta del mercado laboral, que cada vez demanda más perfiles medios y altos, y menos bajos. De ahí la importancia de la FP, que en España ha ido ganando peso, pasando de los 150.000 graduados en 2005 a los en torno a 250.000 de los últimos años.